Viernes 18 de septiembre | 18:00 pm

Recientemente se publicó el Reglamento de la LEY DE INNOVACIÓN CIENTÍFICA Y TECNOLÓGICA, la cual busca promover la investigación, el desarrollo y la innovación, para lograr cambios significativos en nuestros sistemas de producción, esto mediante mecanismos tributarios en los que participan la SUNAT, que administra los incentivos; y el CONCYTEC, que impulsa los proyectos de innovación.

Seguramente a partir de estos dispositivos muchas empresas se interesarán en realizar actividades de investigación; sin embargo, para que éste incentivo cumpla con el propósito de que el incremento de la productividad sea un nuevo e importante motor del crecimiento económico del país, será necesario que las empresas elaboren un proyecto de investigación y que luego tengan la capacidad para implementarlo exitosamente.

Según diversos estudios, la empresa peruana invierte muy poco en investigación, desarrollo e innovación; por lo tanto, es de esperar que no cuente con el recurso humano que los ayude a diseñar y poner en marcha estas nuevas propuestas de trabajo.

La búsqueda de este personal será una actividad muy difícil, ya que nuestro sistema educativo no forma investigadores y los pocos que logran desarrollarse en estas actividades se encuentran laborando en instituciones académicas y centros de investigación nacionales e internacionales y en muchos casos alejados del sector productivo.

En este punto se hace evidente la necesidad de un acercamiento entre la comunidad científica y el sector empresarial para que juntos logren identificar nuevas formas de desarrollo de productos, mecanismos más eficientes y eficaces de producción y, sobretodo, para aprovechar mejor nuestros recursos naturales, nuestros climas y nuestra riqueza biológica.

Este acercamiento significa, de algún modo, la conjunción de dos mundos -el académico y el empresarial- con culturas distintas y poca experiencia de interacción. Por eso, citando a Wartojsky Marx W. podemos decir que “Todo el mundo sabe lo que es ciencia, es decir, todo el mundo sabe lo que la ciencia hace: experimenta; descubre; mide y observa; inventa teorías que explican el cómo y el porqué de las cosas; inventa técnicas y herramientas” y todo el mundo sabe lo que es una empresa: reúne personas, equipos y tecnología para producir bienes y servicios para satisfacer las necesidades de sus clientes. Pero, pocos se detienen a pensar en la estrecha relación que existe entre ciencia y empresa y la forma en la primera puede contribuir en la competitividad de la segunda.

En esencia, esperamos que nuestro país logre ampliar el stock de conocimiento aplicado a la empresa para beneficio de toda nuestra sociedad.

Comentarios  

0 #1 Kathy Saavedra 24-09-2015 19:46
Me parece interesante e importante ya que nuestros alumnos requieren también ese valor agregado que aportar a las empresas y que los vuelva empleables en este mercado y si tienen ese factor de innovación y perfil investigador pueden tener un mejor colocamiento profesional en el mercado laboral. Asimismo inculcar en los alumnos y docentes la exigencia que nos solicita el mercado internacional.
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